Sep 02

Tonto kon toa la kuerda dá.

Tag: Kalvellidadas (Textos)kalvellido @ 12:22

vespa2

Ahí estaba yo.

Trankilo.
Menos nervioso de lo esperado.
Eran las 13 horas, la hora del kartero.

Había oído varias Vespas pasar, deteniéndome la respiración y el palpitar de mi korazón por momentos.

Pero ahora no. Hoy no.

LLevaba oyendo Vespas desde las 8 de la mañana. Desde hace una semana.
Desde el día ke me llegó la puta karta avisando ke iba a llegar otra PUTÍSIMA karta, en los próximos días .

Pero sin embargo, ahí estaba yo. Trankilo.
Mucho menos nervioso de lo esperado.
Eran las 13 horas. Era la hora del kartero.

La Vespa amarilla estaba aparkada frente a mi kasa.
Lo observaba desde el lavadero.
Ha sakado mi karta.
Ahí está.
Mi futuro.
O será mi pasado?
Era ella , sin duda. La rekonocí a la primera. Pekeña pero puta, kon el papelito de akuse de recibo pegado a su espalda.
El kartero se está tomando su tiempo.Pretende ponerme nervioso…ja, ja, ja..Pero hoy no…

Hoy ahí estaba yo. Trankilo. Kon menos nervios de lo esperado.
Ke hace?
Por ké tarda tanto?

Sospechará ke lo estoy espiando? Ke kopia en ese otro papel? Ah, serán mis señas…
O no, kizás me lleva espiando desde hace unas semanas, unos meses… años? Kizás en algún apartado tiene ke informar de lo ke ha visto, de lo ke le han kontado los vecinos, de las veces  ke sako la basura, de las kartas ke recibo, de las veces ke traigo cerveza de la mala (pero barata) del Mierdadona.
Tiene ke informar de todo.
Es éso.
Él es uno de Ellos.

Ha vuelto a koger la karta. Mi karta. Pasa sus kódigos de barras por una extraña makinita ke trae kolgada de la muñeka. Es ella, sin duda. Es Mi karta.
Mírala, ke arrogante! Kon esa seguridad ke da el saberse importante.
Una simple karta ke puede estropear tu desastroza vida.
El kartero está kompinchao kon ella, kon ellos…

Sin duda. Si no, por ké tarda tanto en entrar en el portal?
Por ké tarda tanto en entregarme MI PUTA karta, ya!?
Ha sakado más.
Todas iguales de putas.
Todas kon su papelito rosa a la espalda.
No puedes ser todas para mí, no puede ser! Y no hay vecinos asomados a las otras ventanas.

No hay nadie observando al kartero.
Nadie. Nada más ke yo.
Kizás sean burofaxes de jefes kabrones kon despidos y palabras ke no se atreven a decir a la kara del manso obrero. O de Hacienda reklamando lo ke no es suyo. O de…
Pero…

Todas no pueden ser para mí, verdad?
Todas no.
Si yo no he hecho nada.
Pero no hay vecinos asomados, no hay nadie.
Ni arriba, ni abajo…
Ni los del primero, ni los del segundo…
NADIE.

Sólo yo, solo.
En el lavadero.
Espiando al kartero.
Ya un pelín intrankilo y menos nervioso, gracias a la pastillita ke me akabo de poner bajo la lengua.
Se retira de la Vespa.
Se dirige… P-O-R   F-Í-Í-Í-N! … hacia mi portal.
Eran las 13 horas, era su hora.
Le abrí abajo antes de ke llamara.

Entró.

Lo eskucho abajo. Está moviendo los buzones para ponerme más nervioso.
Pego mi frente a la puerta. Miro por la mirilla. Se ve la eskalera. Vacía. Pronto subirá por ella.
Pronto.
Sabía ke era también mi hora, sabía ke subiría a ke plasmara mi firma en la espada de ésa hijadeputa. Firmaría mi sentencia.
Aprobaría lo ke me okurriese apartir de ahora. Daría por bueno o suficiente lo ke pasase apartir de ahora.
Deklararía hábil y kompetente a ELLOS.
Legitimaría a kienes me juzgan y kondenan.
Asentiría sus doktrinas y opiniones.

Esperé.

Esperé.

Silencio.

Ya no se oyen los buzones de abajo. Kizás esté subiendo sigilosamente.
Muy despacito para alargar mi agonía.

Tarda demasiado, me sudan las manos y me las seko en mi pantalón korto.
Tengo la boka seka y mi korazón no deja de palpitar en mis sienes.
Tarda demasiado, no? -Digo en voz baja pero audíble.
Por ké tardas taantooo, kabrón!? – grito.
He oído un ruido konocido.
Un ruido de motor.
Del motor de una Vespa?
Korro pal lavadero.

Ahí estaba yo, otra vez.

Intrankilo.

Nervioso, kómo siempre!
Eran las 13´15 horas.
La hora del kartero, había pasado.
Y éste se había ido.
Sin dejar nada.

Un día más.

Un día menos.

JKAL.

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5 Komentarios a “Tonto kon toa la kuerda dá.”

  1. cloe dijo:

    Perdona que me ria, porque me reconozco en las sensaciones,en la agonìa ,en la paranoia, en el acecho… y me hace gracia, aunque no la tenga. Un saludo!

  2. Eusebio dijo:

    ¡¡Qué tensión, por favoooooorrrrrr!! Que le entreguen la carta de un aputa veeezzz…

  3. Ras dijo:

    Siempre que salgo o entro en casa miro de reojo el buzón…Si hay algun papelito y me encuentro con fuerzas miro si ahi esta mi carta!
    Nunca esta…hasta que llega.

  4. rafa dijo:

    Es agobiante el relato Juanito, se puede sentir el sudor frío que emana tu cuerpo sin adivinar si quieres que el cartero te traiga la carta o no.

    Espero que la próxima carta que te tenga que llegar la esperes sin sudores y sean al menos tan emocionantes como las que recibía aquel viejito calandraca en el cuento más bonito que he leído de Galeano:

    del libro de los abrazos

    Antaño, don Verídico sembró casas y gentes en tormo al boliche El Resorte para que el boliche no se quedara solo. Este sucedido sucedió, dicen que dicen en el pueblo por él nacido.
    Y dicen que dicen que había allí un tesoro, escondido en la casa de un viejito calandraca.
    Una vez por mes, el viejito, que estaba en las últimas, se levantaba de la cama y se iba a cobrar la jubilación.
    Aprovechando la ausencia, unos ladrones, venidos de Montevideo, le invadieron la casa.
    Los ladrones buscaron y rebuscaron el tesoro en cada recoveco.
    Lo único que encontraron fue un baúl de madera, tapado de cobijas, en un rincón del sótano.

    El tremendo candado que lo defendía resistió, invicto el ataque de las ganzúas.
    Así que se llevaron el baúl. Y cuando por fin consiguieron abrirlo, ya lejos de allí, descubrieron que el baúl estaba lleno de cartas.

    Eran las cartas de amor que el viejito había recibido todo a lo largo de su larga vida.

    Los ladrones iban a quemar las cartas.

    Se discutió.

    Finalmente decidieron devolverlas.
    Y de a una.
    Una por semana.
    Desde entonces, al mediodía de cada lunes, el viejito se sentaba en la loma.
    Allá esperaba que apareciera el cartero en el camino. No bien veía asomar el caballo, gordo de alforjas, por entre los árboles, el viejito se echaba a correr.

    El cartero, que ya sabía, le traía su carta en la mano.

    Y hasta san Pedro escuchaba los latidos de ese corazón loco de la alegría de recibir palabras de mujer.

    un abrazo

    SALÚ Y NI UN PASO ATRÁS

  5. un Kartero morisko y andalusi dijo:

    Los carteros sabemos mucho mas de la gente de lo que la gente cree… en verdad por las cartas que llegan, que son toas iguales y las confidencias que te hacen los mismos vecinos. Y tambien entre los compas hay mucha basura, pero en general somos mu pofesionales y no damos datos ni la CIA, ni a tu Tia… jajaja.

    En una ocasion dos “señores” se acercaron a mi a preguntarme si podia decirle si fulanito vivia alli normalmente… una pregunta tonta que hubiese contestao… hasta que me mostraron una placa de la GuardiaCivil, como pa asustar… jeje… y les dije: informacion confidencial, secreto profesional que no puedo revela y que no podia incumplir “la ley” hasta que no me enseñasen un mandato judiciá… si vierais el careto que se les quedo… entoavia me rio… bueno pos se despidieron diciendo que gracias por “la colaboracion” y que ya tendrian noticias suyas…

    Lastima que no sea tu Kartero, Kalve… pero si hablas con él y no es un chilichanka… le dices que eres amigo de “Marcos” el portavoz de la Plataforma y te tratara bien…

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